La ignorancia del Calentamiento Global y la contaminación mundial tienen su historia. ¿Quiénes están detrás de la decisión de la Marioneta D. Trump?

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Aghili_EVS27En este artículo de opinion, Angel Aghili, Presidente de AVELE, indaga en los responsables de la posición de Donald Trump respecto al cambio climático.

 

 

 

 

 


El proceso de negación y ataque a la ciencia no es nuevo. Desde hace más de cuatro siglos las poderosas religiones, sobre todo la iglesia católica, con muchos recursos económicos e influencia política, llevan ejerciendo su poder tratando de negar los avances y descubrimientos de la ciencia. Solo falta recordar el proceso contra Galileo Galilei en 1633, juzgado por un tribunal de siete cardenales (eclesiástico), cuya sentencia le obligó a renunciar a su nueva teoría según la cual la tierra giraba alrededor del sol. Aunque hay eminentes científicos cristianos y los monjes en distintos ramas de la ciencia como Georges Lemaitre, (entre otros).

La ciencia sigue su camino de desarrollo durante siglos y hoy sabemos que tenía toda la razón el astrofísico Carl Sagan cuando dijo: “¡El universo es mucho mayor de lo que dijeron nuestros profetas, más sutil y elegante!”.

Hoy en día este proceso de negación sigue, sobre todo si pone en  peligro las ganancias de los que más ganan.  A costa de la degradación del bien común más preciada de nuestro planeta, su frágil ecosistema, los multimillonarios neocapitalistas actúan, persiguiendo sin parar su inagotable sed de poder y dinero.

Efectivamente sorprende y cuesta imaginar que en el siglo 21, después de tantos desarrollos tecnológicos y científicos, parte del poder económico mundial, a través de su marioneta D. Trump, creada con el apoyo oculto de las gigantes empresas, diferente organizaciones religiosos, etc. dentro y fuera de Estados Unidos, sigue negando y atacando las realidades científicas aprobadas.

Era un hecho reconocido[1], desde hace varias décadas, los 7 hermanos petroleros – sobre todo ExxonMobil – y los hermanos Koch[2] lideraban el negacionismo climático. Sin embargo el escenario está cambiando, el multimillonario Robert Mercer y la poderosa fundación de su familia (fundación Mercer), conjuntamente con Gazprom – a través de Rex Tillerson[3], negociador y vendedor de las acciones de ExxonMobil a Gazprom – apoya a D. Trump y su campaña.

Mercer es unos de hombres más importantes en los procesos contra los tratados de Kioto y Paris. En sus manos Trump es la marioneta que lleva adelante su ideología, siguiendo sus intereses[4].

Cuando Donald Trump prometió la limpieza de la Casa Blanca y de toda la administración de la influencia histórica de los poderosos lobbies y “Oligarchy”en Estados Unidos, muchos de sus votantes esperaban que Trump asumiera la limpieza política y económica. Sin embargo, mientras la limpieza política ha sucedido, la influencia económica de los poderosos, cada día, tiene más peso sobre él. Es cada vez más claro que el hueco de poder está siendo rellenado por una oligarquía donde los ultra-ricos que financian a Trump controlan lo que está pasando. El Presidente es un títere en sus manos.

Mercer, famoso por ser tímido y solitario, vive en Long Island. Es un brillante programador, hizo sus millones como co-CEO de Renaissance Technologies, considerado como uno de los fondos de alto riesgo más rentables en Estados Unidos.

Mercer también es uno de los principales patrocinadores de Breitbart news, el portal de noticias conspiratorias usados por Alt-right (Alternative Right), el movimiento de extrema derecha iniciado en 2008 que despertó la atención y controversia con las elecciones en 2016. Steve Mercer impulsó la creación de Breitbart news invirtiendo más de diez millones de dólares.  . Pero Breitbart es sólo la punta del iceberg de la influencia oculta de Mercer. Durante años Mercer estuvo dando forma a la arena política y pública de Estados Unidos financiando decenas de millones en causas que resuenan con sus opiniones libertarias, incluyendo la negación del clima.

Entre 2008 y 2016, la fundación Mercer inyectó por lo menos $77 millones en donaciones y regalos políticos en lo que The Washington Post llama “a vast universe of causes across the conservative landscape”. Los millones de Mercer han distorsionado completamente el debate político en los EE.UU, y él es uno de los principales maestros de títeres que ahora están moviendo los hilos de Trump. De hecho, como señala el Post, los Mercer “ahora son los financieros más influyentes de la era Trump”.

No todo el mundo está contento con la creciente influencia de Mercer. A principios de este año, David Magerman, colega en Renaissance Technologies, publicó en el Philadelphia Inquirer: “¿Qué significó la inversión de Mercer en Trump? Compró efectivamente acciones en el candidato? Mercer ahora posee una parte considerable de la Presidencia de los Estados Unidos”.

Otros están indignados también. Nick Patterson, ex-Senior Renaissance Technologies, dijo al New Yorker: “Bob ha utilizado su dinero muy eficazmente. No es la primera persona en la historia que usa dinero en política, pero en mi opinión Trump no sería presidente si no fuera por Bob. Ninguna inversión es mucho más rentable que eso”.  Rebekah Mercer, ex comerciante de Wall Street, se ha convertido en el centro de Breitbart y luego de Trump, con su equipo de transición.

“Ella es la primera dama de la derecha alternativa (Alt-right), dijo Christopher Ruddy, en el New Yorker. “Es respetada en los círculos conservadores y claramente Trump la ha acogido en gran manera.” Rebekah Mercer ahora dirige un grupo llamado Making America Great para apoyar la agenda de Trump.

La revista recuerda cómo uno de los problemas que enfrentó a Nick Patterson con Mercer es el Cambio Climático. Patterson cree que el Cambio Climático es una amenaza para los ideales libertarios de Mercer. “Creo que si estudiasen las opiniones de Bob sobre cómo sería el estado ideal, encontrarías que, básicamente, él quiere un sistema en el que el estado se quede fuera del camino”, dijo Patterson a la revista. “El Cambio Climático plantea un problema para esa visión del mundo, porque los mercados no pueden resolverlo por sí mismos”.

Después de que Trump ganó las elecciones, Rebeka propuso al negacionista del clima, Arthur Robinson, como asesor nacional de ciencia. Afortunadamente esta recomendación no fue aceptada.

Sin embargo, el vínculo de Mercer con los negacionistas del clima es aún más profundo. Según un estudio realizado en 2013 por Robert Brulle, sociólogo de la Universidad de Drexel, titulado “Institucionalizando el retraso: financiamiento de fundaciones y la creación de organizaciones estadounidenses contra el movimiento climático”, entre 2003 y 2010, la Fundación Mercer gastó casi 4 millones de dólares financiando directamente a grupos negacionistas. Otros tienen cifras mucho mayores. A principios de este año, Desmog estimó que los Mercers habían inyectado al menos $22 millones en organizaciones de negación del clima.

Dos ejemplos rápidos:

  • Hasta 2011, los Mercer estaban trabajando con los notorios hermanos Koch, que han invertido decenas de millones en grupos de reflexión que financian la negación del clima. Durante los siguientes años, los Mercer donaron más de 25 millones a los hermanos Koch para financiarlos y derrotar a Barak Obama.
  • La Fundación Mercer, dirigida por Rebekah, también ha donado 5 millones de dólares al principal grupo de expertos escépticos, el Heartland Institute. Heartland celebró su duodécima conferencia sobre el clima donde asistieron muchos de los habituales sospechosos escépticos climáticos.

Cuando Patterson trató de involucrar a Mercer en el clima, Mercer respondió enviando a Patterson un artículo de Arthur Robinson, un bioquímico negacionista. Mercer ha sido durante mucho tiempo un partidario de Robinson y su Fundación ha donado al menos 1,6 millones de dólares al año al Instituto Robinson de Oregon de Ciencias y Medicina. Según el New Yorker, el Instituto Robinson describe el cambio climático como una “falsa religión”.  El artículo de Robinson plantea el argumento clásico del escéptico climático de que el cambio climático conducirá a “mucho más vida vegetal y animal”. Patterson le dijo al New Yorker: “Parecía un artículo científico, pero estaba completamente cargado de información selectiva y sesgada”.

Aunque 300 científicos internacionales del IPCC han rechazado este informe falso de Robinson, desafortunadamente el poder económico, usando sus marionetas políticas como D. Trump, han conseguido que Estados Unidos se salga del tratado de Paris contra el Cambio Climático, otra triste historia de las primeras décadas del Siglo 21.


 

[1] Ver informe de Greenpeace. Koch Industries. La oscura financiación del negacionismo climático. Abril 2010

[2] David y Charles Koch, juntos suman la tercera fortuna de Estados Unidos, superados tan sólo por Bill Gates y Warren Buffet.

[3] Rex Wayne Tillerson es un ingeniero y empresario estadounidense. Desde 2006 era director ejecutivo de ExxonMobil, la quinta mayor empresa atendiendo a su capitalización de mercado. El 13 de diciembre de 2016 Donald Trump anunció su elección como Secretario de Estado de Estados Unidos. Tillerson tiene una amplia y estrecha relación personal con el presidente ruso Vladímir Putin, quien le otorgó en 2013 la medalla al Orden de la Amistad.

 

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